martes, 23 de junio de 2009

Tengo / Tendría

Tengo un parcial el 30...
Tendría que estudiar.
Tengo clase de teatro el jueves...
Tendría que empezar a aprenderme el monólogo.
Tengo que trabajar mañana...
Tendría que ponerme contenta porque son sólo tres horas.

Del tengo al tendría hay un hecho.

Tengo que hacer muchas cosas.
Y me colgué ordenando mi casa.

Menos mal!

lunes, 22 de junio de 2009

Escuchando lo mismo una y otra vez... La mente divaga.

Es terrible como una puede pasarse horas y horas escuchando el mismo disco una y otra vez. Se selecciona la opción de repetición y allá va la primer hora, dos horas, tres horas... toda una mañana. (Estas reproducciones continuas me suceden, principalmente, en el trabajo, en donde la música me ayuda a llevar adelante tantos números).

Hoy me colgué con el Sr. Kevin Johansen de la mano de The Nada. 4 horas de reproducción de "Sur o No Sur"... Esta banda tiene algo particular, más allá de lo geniales músicos que son, la buena onda que irradian y la calidad y calidez de oirlos en vivo (hace poco tuve el deliete...).

Primero y principal, su música es un viaje. Pero literal, eh. Los ritmos, los acordes, cada uno de los sonidos lleva un pedazo de mundo en su interior. Uno puede cerrar los ojos y rescatar imágenes, paisajes, idiomas, personas, etnias, culturas. Un recital de Kevin + The Nada es como agarrar un Viewmaster con un disco interminable de diapositivas de todo el mundo... Sólo que en versión auditiva... Sonidos con imagen.

Y por otro lado, están las letras. Todas las canciones que escucho (y leo, a veces es necesario) me provocan algo diferente. Desde sentimientos de lo más profundos hasta risas de chistes que rozan con lo pavo, sus letras tienen algo... sublime. Sé que suena muy pomposo, pero es así. Es la poesía desde el ámbito más poético, pero tambien la poesía desde el lado más simple, desde el lado más cotidiano. Tan pero tan simple que a veces escapa de nuestro entendimiento. Por eso no me sorprendió demasiado cuando me enteré que Kevin + The Nada trabajaban conjuntamente con Liniers.

Me da la sensación de que trabajan/crean en un mismo registro. Un registro, unas formas, un idioma que va desde la simpleza absoluta a la más profunda complejidad. Más bien, se van al carajo y utilizan complejidades para decir simplezas, o toman simplezas para presentar complejidades.

Creo que el problema está en que vivimos en un mundo complicado. Bah, mejor dicho, creemos vivir en un mundo complicado. Complicamos el mundo para concretar la heroica tarea de "descomplicarlo".

Por ejemplo:

"Yo este chiste de Macanudo no lo entiendo... ¿Qué es lo que nos quiere decir???"

Con lo que voy a decir ahora, no pongo en duda la capacidad comunicativa de Liniers, todo lo contrario. La tira comienza con una premisa: Conceptual Incomprensible. ¡Vamos, gente! Invita a jugar, a creer, a inventar una realidad irreal. Intentamos buscarle tanto significado a todo que perdemos la simpleza, perdemos la naturalidad. A mi no me importa si el mar representa la vida y el arte (en la imagen de Rimbaud) te ayuda a sortear los problemas (representados por las jirafas, claro). A mi lo que me interesa, es que se me presenta la posibilidad de jugar a que existe un mundo en que puedo evitar las jirafas marinas con bonetes... recitando Rimbaud!!!

Pero claro, el juego como actividad lúdica y como producto de la imaginación, hoy día, está un poco devaluado...

Y después tenemos el caso opuesto, en el cual por esta misma devaluación del juego, devaluamos todo aquello que nos los proponga. (Ah, para explicar esto me hago la viva y uso un tema de Johansen, jajajaja).

"Me gusta mucho lo que hacés
Te bajaré a mi MP3"


"Este plotudo de Johansen se cree que puede hacer una canción repitiendo una y otra vez lo mismo... Así cualquiera graba un disco!!"

Gente! Otra vez! Anímense a jugar!!! ¿Es realmente necesario que, para que una canción sea "buena", tenga que hablar de complejidades emocionales y el camino de la vida? Ojo, ni en pedo desmerezco la lírica de la música. Me maravillan las letras que te dan vuelta la cabeza y te ponen la piel de gallina, que exponen verdades y que cuando las escuchás te dejan con la boca abierta y cu pa'rriba... Pero no es el único camino. Esa canción tiene un ritmo precioso y una musiquita que te hace mover los pies y armarte una bailanta mientras te preparás un sanguchito de jamón y queso. Pero si creés que su letra es una pelotudez, te estancás en eso, se te inmoviliza el cuerpo y te perdés el baile, que además te libera endorfinas (que, claro, te van a ayudar a limpiar lo que usaste para hacer el sanguchito).

Para colmo, estoy segura de que si te gustara la canción, te la bajarías al MP3 de toque. JA!

En todo este tema no me hago la inocente. Intento día a día entregarme a la simpleza y dejarme llevar por el juego. No es cosa fácil. Repito: vivimos en una realidad que tiene a complejizar todo. Nos hacen creer que todo es complicado, inventan números y estadísticas para confundirnos. No es tan fácil, pero si lo lográs... Es maravilloso, es divertido y hace bien. Y sí, a veces me descubro complicando cosas simples o desmereciendo verdades detrás de la simpleza...

Pero yo me bajé la canción al MP3...

Y, por las dudas, me aprendí unos versos de Rimbaud.

domingo, 21 de junio de 2009

Segunda Breve Entrega

En casa de madre, con internet de teléfono de línea. Quiero subir unas fotos como parte de mi post de hoy, pero como la conexión es muy lenta, tengo que desistir.
De todas maneras:
* Feliz día del padre, a todos los padres.
* Feliz fin de semana, a todos los que lo han disfrutado.
* Feliz próximo fin de semana, para quienes no pudieron disfrutarlo esta vuelta.
* Y Feliz Domingo! (para la juventud y todas las otras estapas de la vida, claro)
Au revoir.

sábado, 20 de junio de 2009

Hoy... "Petit entreé"

Una pequeña entrada para el día de hoy. Como dice mi amigo Bebeto:

"Muerto es quien vive con miedo y vivo es el que está muerto de amor."

O algo así.

Hasta pronto, mis queridos lectores imaginarios.

viernes, 19 de junio de 2009

Puedo tener los ojos más hinchados esta noche...

Claro, no, escribir los versos mas tristes, no puedo. Primero y principal porque no estoy triste ni me siento empática con la tristeza en el día de hoy. Segundo, porque escribiendo versos soy un queso. No me pidas que cabecee. No me pidas que rime. That's it.

Por otro lado, que nada tiene que ver con lo que estoy diciendo... En realidad utilicé "por otro lado" como un mero conector sin justificación alguna. Una redacción de lujo, eh??? (No me pidas que cabecee, no me pidas que rime y parece que tampoco me pidas que redacte en el día de la fecha. Alright?)

En fin (mi conector preferido) hoy me levanté con los ojos hinchados. Todos me miran con diferentes caras: con cara de que estuve llorando, con cara de tengo conjuntivitis, con cara de que me estuve drogando, etc etc etc. La verdad es que sólamente me levanté con los ojos hinchados. No sé que les pasa. Están rojizos y molestos. Como si tuviera sueño, pero me siento bien despierta... Es decir, mis ojos tienen sueño. (Lamentablemente no puedo darles un descanso aún, al menos no hasta eso de las 9 de la noche en que llegue a mi casa... Las actividades que aún me quedan por realizar requieren de la vista, de una manera bastante... imprescindible.)

Me duele la panza, o siento uno de esos malestares que no sabemos si son nervios o algo que comimos. Esos malestares que se sienten como si nos hubiesen agarrado y sacudido cuan coctelera... Esos malestares que se parecen a lo que sentimos cuando pensamos en ésa persona (ya sé que "es cursi" pero no pueden negar que todos lo sentimos alguna vez. La sensación de montaña rusa, le digo yo).

Bueno. Me tengo que ir. Quise escribir acá todo el día, pero no podía parar de trabajar. Así que me tomé este momentito para escribir un poco, tranquila, pero para escribir un poco. Quizás mañana tenga más tiempo, más ideas y más ganas de comunicar algo escrito.

Hoy, a los que me vean, pienso comunicarles de todo. Perdón mis lectores imaginarios, saben que los amo. Pero hoy me siento mas viviente en el plano material que otras veces.

Mi espiritualidad y mi imaginación a veces necesitan vacaciones.

A mi, la verdad, no me vendrían mal.

Au revoir, mes amours...

(No recuerdo nada de francés.)

(¿Será así?)

(¿Qué importa?)

jueves, 18 de junio de 2009

¡Arriba!

En el celular, cuando me suena el despertador, aparecen las palabras "Arriba! Alegría!". No quiero verlas más!!!

En fin, si me pongo a escribir de lo cansada que estoy, me cago del embole (sí, así de diplomática estoy hoy), así que mejor cuento un poco sobre Amanda: historias de una niña argentina en Suecia.

Amanda surgió, así como p o b r e a b u r r i d a, en una cuna muy pero muy helada, que es el otoño-invierno sueco. Sensaciones encontradas las que uno experiencia con la nieve, ya hablaré de eso luego.

En fin, pobreaburida estaba, para variar, aburrida y se puso a dibujar algunas de sus experiencias en los pagos escandinavos. Sólo voy a poner 2 porque la mitad no está digitalizada y las otras... Simplemente no tengo ganas.

Episodio 1: Bendita la empanada.




Una, que come empanadas bastante seguido, no piensa que puede llegar a extrañarlas. Resulta que hacía 4 meses que estaba en Suecia. A mi la comida me fascina (pero realmente me FASCINA. Me cambia el humor) así que incursionar en la desconocida cocina de un desconocido país me pareció de lo más agradable. Comí comida sueca como un lechón, engordé unos lindos 10 kilos en 2 meses y nada me importaba. Sñolo quería seguir comiendo esos calóricos platos sin cesar. Esto, claro, hasta el día en que mi familia sueca dijo: "Cociná algo argentino". Se me ocurrió cocinar empanadas por una cuestión de aburrimiento. Como no existen las tapas de empanadas donde estaba viviendo, me interesaba hacer la masa. Tres rellenos, para tres personas parecía un poco mucho. Así que hice cuatro rellenos, para que sea efectivamente mucho.

Creo que me comí, media fuente de empanadas. A razón detres fuentes, saquen, mas o menos ustedes, mis lectores imaginarios, la cantidad de empanadas que comí. Fue la panzada más nostálgica de mi vida.

Episodio 2: Fresco pa' chomba, bombacha calada y pa' tirarse al mar.



Nunca, nunca pero NUNCA le crean a los escandinavos cuando les digan que el agua está "jätteskönt" (divina). Eso sólo equivaldrá al entumecimiento de todas las partes sumergidas, así como un temlor jasmás imaginado. Casi me muero de hipotermia cuando, al salir de esa hermosa "tina" a 38ºC, me sumergí en el mar... Báltico es que se llama??? Bueno. NO LO HAGAN. No se crean esa patraña. Vayan preparados mentalmente a congelarse. No les miento. Es verdad.

En fin, esto es todo por hoy, mis queridos lectores imaginarios. Algún día postearé alguna historia graciosa (al menos para mí) de mis aventuras/desventuras en Suecia. Que, para el deleite de todos, varias son.

Hej då!

miércoles, 17 de junio de 2009

¿Por qué en mi blog, en la barra abajo del titular, dice 565?

Como veran (no sé a quien le hablo, porque nadie lee esto... No me molesta en lo más mínimo, sólo me causa gracia...) no soy muy buena con el trabajo este de la constancia.Es una de las cosas que más me cuestan. Es LA cosa que más me cuesta. Desde chiquita eh, no es una manía adulta. No sé si es frustrante sino más bien molesto, itchy. Es decir, no es un asunto que no me deja dormir (siempre tengo suerte/carisma/onda o lo que sea para sondear situaciones inconstantes que perjudican a otras personas. En otras palabras: si los dejo muy en banda, me disculpo). De todas maneras, siempre digo que me gustaría ser más constante.

Cualquiera puede decir: "Pero la constancia es el simple hecho de mantener esa actividad". Es decir, yo me propuse, hace un año, escribir todos los días en este blog. Creo que en 1 año escribí 10 entradas, jajajajajajajjaja, golpe duro para mi constancia, no así para mi ánimo. Repito, no es un problema mayor en mi vida. Ahora que lo pienso, quizás sea de esas pequeñas batallas diarias a ganar que nos mantiene andando. ¿Que pasaría si finalmente derrotara mi inconstancia? Wow... Todo esto tomó un rumbo inesperado.

Releo el primer post... Un poco deprimente. Optimista, pero bastante perdida. Si, ahora que lo recuerdo estaba PERDIDÍSIMA... Y ni quieran saber las cosas que terminé haciendo... Por suerte todo está solucionado.

¿Ahora? El panorama actual ha cambiado mucho. Tengo un trabajo, administrativo, en la empresa familiar, que me proporciona contactos con gente fuera de mi ambiente, resposabilidades, mayor contacto con mi familia de 2do grado y, claro, dinero.

Apartado: no está mal tener dinero. No podemos avergonzarnos por tenerlo y quererlo. Querer dinero para la vida (más aún que ahora el diero se necesita casi para todo) no es ser materialista. Ser materialista, para mí es valorar lo material por sobre lo espiritual (aaahhh... suena taaaan metafísico, jajaja) y no es mi caso. Además quiero a todos mis objetos, por más inertes que parezcan.

En fin. La facultad... Le dí un parate. Del estilo de: "Mirá, si este año me sigo quemando como el anterior voy a terminar dejando la carrera. Y no quiero hacerlo. Así que curso sólo dos materias y ya. Se acaba este tema acá." Oviamente estoy cursando una materia, pero lo que importa es que realmente la estoy cursando y es una materia de historia latinoamericana. Me interesa y mucho.

Sigo con el teatro, que se está convirtiendo en algo más que un cable a tierra. No sé en qué, pero estoy descubriendo que soy bastante mejor de lo que creía para la actividad. Me estoy planteando desafíos, investigaciones y, sobre todo, me estoy descubriendo, destapando y divirtiendo.

Y también he tomado una nueva actividad, acrobacia aérea en telas. con ella, logré desmitificarme en el asunto del trabajo físico. Toda la vida creíq ue no estaba hecha para los deportes y las actividades físicas en general. Hoy me doy cuenta: no estoy hecha para las actividades físicas que no me interesan. Ja, mirá qué simple que era...

Y sí, quizás no voy a todos los teóricos, o no voy a todas las clases de telas. Quizás, a veces, me cuelgo en el trabajo leyendo mails o viendo videítos en youtube. Pero estoy haciendo lo que tengo ganas y si algo, realmente, no tengo ganas de hacerlo, no lo hago. Quizás esté siendo un poco inconstante con mis actividades, pero me parece que estoy siendo mucho más constante conmigo misma.